En el centro de la imagen, Manuel Chaves, miembro de la ejecutiva de UGT, a su derecha: José Emilio Sánchez Cuenca, secretario general de UGT Metal Madrid, y a su izquierda, Marcelino Camacho, secrtario general de CCOO. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manifestación. De Izquierda a derecha: José Acosta Cubero, dirigente de la Federación Socialista Madrileña, mujer sin identificar, José Emilio Sánchez Cuenca, secretario general de UGT Metal Madrid, Antonio Puerta, secretario general de UGT-Metal, Benjamín Castro, secretario general de UGT Madrid, Manuel Chaves, miembro de la ejecutiva de UGT, Marcelino Camacho, secretario general de CCOO, Nicolás Sartorius, diputado comunista y Francisco Hortet, secretario general de CCOO Metal-Madrid. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manifestación. De izquierda a derecha, en cuarto lugar: José Acosta Cubero, dirigente de la Federación Socialista Madrileña, mujer sin identificar, José Emilio Sánchez Cuenca, secretario general de UGT Metal Madrid, Antonio Puerta, secretario general de UGT-Metal, Benjamín Castro, secretario general de UGT Madrid, Manuel Chaves, miembro de la ejecutiva de UGT, Marcelino Camacho, secretario general de CCOO, Nicolás Sartorius, diputado comunista y Francisco Hortet, secretario general de CCOO Metal-Madrid. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manifestación. De Izquierda a derecha: José Acosta Cubero, dirigente de la Federación Socialista Madrileña, mujer sin identificar, José Emilio Sánchez Cuenca, secretario general de UGT Metal Madrid, Antonio Puerta, secretario general de UGT-Metal, Benjamín Castro, secretario general de UGT Madrid, Manuel Chaves, miembro de la ejecutiva de UGT, Marcelino Camacho, secretario general de CCOO, Nicolás Sartorius, diputado comunista y Francisco Hortet, secretario general de CCOO Metal-Madrid.Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manifestacióon de espaldas. En la imagen se observa a Manuel Chaves junto a Marcelino Camacho. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manifestación. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalCabecera de la manisfestación vista desde arriba. Alrededor de 40.000 personas se manifestaron en apoyo de la negociación del plan de viabilidad del grupo ITT —Citesa, Marconi y Standard— contra los expedientes de regulación de empleo que afectaban a 4.600 trabajadores de las tres empresas.
UGT-MetalEl asesinato de la inmigrante dominicana Lucrecia Pérez en Arava (Madrid) provocó una fuerte conmoción social en la población española que, hasta entonces, se creía ajena al fenómeno del odio racial. Sin embargo, hubo una rápida respuesta social por parte de los ciudadanos, partidos políticos y sindicatos, convocándose decenas de manifestaciones en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Pamplona, Córdoba, Sevilla y Zaragoza, en las que se pedía el apoyo a los inmigrantes y el repudo a las actitudes xenófobas.
FEMCA-UGTEn la cabecera de la manifestación: de izquierda a derecha: Rodofo Benito, Marcelino Camacho, secretario general de CCOO, Rodriguez ApolinarEl asesinato de la inmigrante dominicana Lucrecia Pérez en Arava (Madrid) provocó una fuerte conmoción social en la población española que, hasta entonces, se creía ajena al fenómeno del odio racial. Sin embargo, hubo una rápida respuesta social por parte de los ciudadanos, partidos políticos y sindicatos, convocándose decenas de manifestaciones en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Pamplona, Córdoba, Sevilla y Zaragoza, en las que se pedía el apoyo a los inmigrantes y el repudo a las actitudes xenófobas.
FEMCA-UGTEl 28 de mayo de 1992 se celebró una jornada de huelga de 12 horas en contra de los recortes de las prestaciones por desempleo. Una manifestación recorrió las calles de Madrid presidida por el lema «Para que no siempre paguemos los mismos, Juntos podemos».
UGT-MetalEl 28 de mayo de 1992 se celebró una jornada de huelga de 12 horas en contra de los recortes de las prestaciones por desempleo. Una manifestación recorrió las calles de Madrid presidida por el lema «Para que no siempre paguemos los mismos, Juntos podemos».
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