Ante la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
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Ante la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalAnte la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalAnte la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalAnte la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalAnte la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalAnte la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalEn la mesa reunidos: de espaldas el primero por la izquierda, Felipe López Alonso —CCOO— a continuación, Ignacio Fernández Toxo —secretario general de la federación del Metal de CCOO— Y Francisco Hortet Soto —secretario general del Consejo Provincial de Madrid del Metal de CCOO Madrid, Enrique Heras Moreno, secretario de organización de Madrid —el del chaleco rojo— y a su izquierda, Miguel Ángel Paisán —UGT-Metal Burgos. Ante la derogación de la Ordenanza Laboral Siderometalúrgica el 31 de diciembre de 1988 y el vacío legal que supuso en determinados aspectos, hubo una necesidad de negociar aspectos concretos e incluirlos en el Convenio General del Metal. Uno de los cambios sustanciales fue que lo pactado tenía que tener carácter de mínimos obligatorios, por que sería de eficacia directa para todos los trabajadores del metal. La vigencia sería de un año, el salario metalúrgico se fijó en 930.000 pesetas anuales, contemplaba una reducción de jornada de 38 horas semaanles, así como la claúsula de la revisión salarial. En lo referente a las contrataciones, se debería informar sobre cualquier contratación a los representantes de los trabajadores, y realizar un control por parte de los mismos de todas las contrataciones temporales efectuadas.
UGT-MetalEl XVI Congreso Federal del Metal reunió setecientos delegados en representación de unos 420.000 afiliados, bajo el lema «Fortalecemos el sindicato porque la lucha sindical continúa». Se celebró en el Aula Magna de la Universidad de Lejona. Bilbao.
UGT-MetalConvenio firmado por FEMCA-UGT, FECOMA-CCOO y la patronal CONEMAC, sustituyó la ordenanza laboral de 1969 (BOE, 2 de septiembre de 1969) con una vigencia de cinco años.
FEMCA-UGTEn 1984, FEMCA lograba un hito histórico al firmar el primer acuerdo estatal entre la patronal y sindicatos en sector de la construcción, que fue incorporado a todos los convenios provinciales e hizo posible el desbloqueo de la negociación colectiva que había provocado numerosas jornadas de huelga. En la firma se recogieron imposrtantes cláusulas como el reconocimiento al establecimiento de 40 h semanales en la jornada laboral, el acercamiento de la inflación prevista por el gobierno —evitando la pérdida del poder adquisitivo— y el incremento salarial. En la fotografía, de izquierda a derecha: Ignacio Briones, secretario general de la Confederación Nacional de la Construcción —CNC—, Manuel Garnacho, secretario general de FEMCA, Teodoro Escorial, secretario de Acción Sindical y Política Sectorial de FEMCA, Luis Vecina Iparraguirre, secretario de Administración de FEMCA, mnuel Arribas Beneítez (tapado), secretario de Organización, José Luis Pastor Rodríguez-Ponga, secretario general de CNC, y Eduardo de la Fuente de Frutos, secretario de Prensa y Propaganda de FEMCA.
FEMCA-UGTEn 1984, FEMCA lograba un hito histórico al firmar el primer acuerdo estatal entre la patronal y sindicatos en sector de la construcción, que fue incorporado a todos los convenios provinciales e hizo posible el desbloqueo de la negociación colectiva que había provocado numerosas jornadas de huelga. En la firma se recogieron imposrtantes cláusulas como el reconocimiento al establecimiento de 40 h semanales en la jornada laboral, el acercamiento de la inflación prevista por el gobierno —evitando la pérdida del poder adquisitivo— y el incremento salarial. En la fotografía, de izquierda a derecha: Ignacio Briones, secretario general de la Confederación Nacional de la Construcción —CNC—, Manuel Garnacho, secretario general de FEMCA, Teodoro Escorial, secretario de Acción Sindical y Política Sectorial de FEMCA, Luis Vecina Iparraguirre, secretario de Administración de FEMCA, mnuel Arribas Beneítez (tapado), secretario de Organización, José Luis Pastor Rodríguez-Ponga, secretario general de CNC, y Eduardo de la Fuente de Frutos, secretario de Prensa y Propaganda de FEMCA.
FEMCA-UGTDe izquierda a derecha: Manuel Garnacho Villarrubia, secretario general, Felipe Pardo, secretario de la organización y Teodoro Escorial Clemente, secretario de acción sindical.El Comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTDe izquierda a derecha: Manuel Garnacho Villarrubia, secretario general, Felipe Pardo, secretario de la organización y Teodoro Escorial Clemente, secretario de acción sindical. El Comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTEl comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTDe izquierda a derecha: Manuel Garnacho Villarrubia, secretario general, Felipe Pardo, secretario de la organización y Teodoro Escorial Clemente, secretario de acción sindical. El Comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTEl Comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTEl comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTEl comité federal de FEMCA-UGT se reunió en convocatoria extraordinaria el 21 de enero para dar un ultimatum a la patronal CNC para que concluyan las negociaciones del Convenio General de la Construcción. Si no lograban los acuerdos, convocarían huelga general del sector si el 15 de marzo no se han cerrado todos los aspectos que han impedido el acuerdo. El Convenio incluía la creación de un órgano paritario —Fundación Laboral de la Construcción— que gestionaría fondos destinados a garantizar la formación profesional, seguridad y a estabilizar el empleo en el sector. La negociación del Convenio (sustituiría a la ordenanza franquista que regían entonces la relaciones laborales) comenzó con el compromiso del Acuerdo Marco de 1988, en el que se recoge el compromiso de firmar el Covenio en 1989.
FEMCA-UGTEl acuerdo fue suscrito por las seis principales mutuas de accidentes: FREMAP, Asepeyo, Mutua Universal Mugenal, Cyclops, Ibermutua y La Fraternidad, avalado por el Ministerio de Trabajo.
FEMCA-UGTEl acuerdo fue suscrito por las seis principales mutuas de accidentes: FREMAP, Asepeyo, Mutua Universal Mugenal, Cyclops, Ibermutua y La Fraternidad, avalado por el Ministerio de Trabajo.
FEMCA-UGTEl acuerdo fue suscrito por las seis principales mutuas de accidentes: FREMAP, Asepeyo, Mutua Universal Mugenal, Cyclops, Ibermutua y La Fraternidad, avalado por el Ministerio de Trabajo.
FEMCA-UGTEl acuerdo fue suscrito por las seis principales mutuas de accidentes: FREMAP, Asepeyo, Mutua Universal Mugenal, Cyclops, Ibermutua y La Fraternidad, avalado por el Ministerio de Trabajo.
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