UGT-PV constituyó ayer de la Agrupación de Trabajadores Pasivos (ATP), que reúne a trabajadores prejubilados y jubilados anticipadamente. La ATP pretende reducir la pérdida de salarios por las jubilaciones anticipadas, pide que la pensión por viudedad alcance el 75% y que se reconozca la figura del prejubilado. Reivindicaciones que centrarán la manifestación del 22 de noviembre en Madrid
La Sociedad Protectora Recreativa se fundó en Mora (Toledo) en 1867 para promover el bienestar y la seguridad frente a las enfermedades y otros imprevistos de los campesinos y obreros de la localidad. Tras la guerra civil, sus actividades se centraron más en los aspectos culturales y de esparcimiento, sin olvidar nunca sus funciones primitivas.
La Fábrica de Armas de Toledo tiene su origen en la tradición espadera del gremio asentado en esta ciudad desde tiempos pretéritos. Este gremio quedó en el siglo XVI bajo la protección del Ayuntamiento pero, desde 1761, pasó a depender del Gobierno de la Nación al crearse, por Carlos III, la Real Fábrica de Espadas. La inauguración y puesta en marcha de la Fábica se hizo realidad en junio de 1780 al haberse finalizado todas las obras proyectadas por Sabatini. De la primera ubicación en unos corrales de la Casa del Correo, su asentamiento definitivo se plasmaría a orillas del Tajo, con el fin de aprovechar el mayor desnivel de sus aguas para crear su propia energía mediante saltos. Un año más tarde se da la Real Orden de traslado a la nueva fábrica. En síntesis, tres grandes períodos o ciclos de desarrollo se pueden considerar como fundamentales dentro de la factoría. El de su creación, de 1761 a 1781, donde los medios, hoy primitivos pero adecuados a su época, permitieron el arranque y paso de una sociedad gremial a una sociedad industrial. El de su crecimiento, de 1860 a 1880, donde las necesidades de abastecer a los ejércitos crearon y potenciaron una industria militar cartuchera que fue avalada por las posibilidades del río Tajo como fuente de energía. Como consecuencia de esta demanada se instalan sucesivamente la central de Carlos III, la primitiva de Azumel y la de la Isla; más tarde las del ángel y el salto de Santa Ana. Como reserva se cuenta también con dos centrales térmicas, una a vapor y otra con dos grupos de motor Diesel-altenador. El de su expansión, 1960 a 1980, en el que la demanda de producción adquiere tal volumen que los programas de trabajo deben eliminar todas las posibles interferencias. De esta manera se pasa a depender de la red eléctrica nacional para alimentar la maquinaria adquirida con objeto de acometer las nuevas producciones. A lo largo de su historia, la Fábrica de Armas de Toledo, ha formado parte de distintas entidades nacionales para su explotación y fomento: por un lado, el Consorcio de Industrias Militares, creado por Ley de 7 de febrero de 1932, como una entidad mercantil con residencia legal en Madrid constituido por varias factorías españolas; y, por otro lado, formando parte de la Empresa Nacional 'Santa Bárbara' de Industrias Militares, S.A., creada por el Instituto Nacional de Industria, en cumplimiento de la Ley 44/1959, de 30 de julio, sobre reorganización de la Industria militar. En cuanto a su organización y estructura interna, podemos decir que la Fábrica se configura en distintas jefaturas y oficinas que, resumiendo su evolución son las siguientes: - Dirección - Fabricación (secretaría, oficina técnica y grupos de talleres) - Detall y Contabilidad (personal, comercial, servicios generales y secretaría) - Depositaría de Efectos y Caudales (pagaduría y efectos) Deben incluirse también la Intervención, el Economato, la Escuela de Formación Profesional, el Archivo y la Biblioteca y, finalmente, el Poblado Obrero. Esta evolución orgánica tiene cuatro hitos fundamentales que son los organigramas de los años 1936, 1958, 1961 y 1982, que reflejan la actividad de esta institución y que, como hemos dicho, se resume en lo expuesto en el párrafo anterior.
Taquígrafo y periodista. En 1891 se trasladó con su familia a Bilbao. En 1900 comenzó a trabajar como taquígrafo en La Voz de Vizcaya pasando a El Liberal de Bilbao en 1901, periódico del que llegó a ser director y propietario. Ingresó en la AS de Bilbao en 1899. En 1904 participó en la fundación de las Juventudes Socialistas de Bilbao. Fue elegido diputado provincial por Bilbao en 1911, permaneciendo en el cargo hasta 1915 en que fue elegido concejal del ayuntamiento de Bilbao. Fue diputado del PSOE por Bilbao en todas las elecciones generales celebradas desde 1918 a 1936. Durante las elecciones de la Restauración fue además candidato por Baracaldo en 1914; por Bilbao y Baracaldo en 1918; por Bilbao y Sanlúcar la Mayor (Sevilla) en 1919; por Bilbao y Madrid en 1920 y por Bilbao, Gijón, Málaga, Valencia y Valladolid en 1923. Asistió al XV Congreso de la UGT en 1920 como delegado de la Sociedad de Profesiones y Oficios Varios de Madrid y al Congreso Extraordinario en 1927 como delegado de la Sociedad de Oficios Varios de Bilbao. En los Congresos del PSOE participó con las siguientes representaciones: de las AS de Bilbao, Irún (Guipúzcoa) y Mioño (Santander) en el IX Congreso en 1912; de las AS de Bilbao, Erandio, Las Carreras, Lejona, Ortuella y Sopuerta (Vizcaya) y Vitoria (Álava) en el X Congreso en 1915; a la AS de Bilbao en el XI Congreso en 1918; a las AS de Begoña, Gallarta, La Arboleda (Vizcaya) y Calahorra (Logroño) en el Congreso Extraordinario en 1919; a las AS de La Arboleda y Calahorra en el Congreso Extraordinario en 1920; a las AS de Erandio, La Arboleda, Las Carreras y Lejona (Vizcaya), Tolosa (Guipúzcoa), Elche de la Sierra (Albacete) y Las Palmas de Gran Canaria en el Congreso Extraordinario en 1921; a la AS de Bilbao en el Congreso Extraordinario en 1927; a la Federación Socialista de Región Vasco-Navarra y a la AS de Reus (Tarragona) en el XII Congreso en 1928 y a las AS de Bilbao y La Arboleda en el Congreso Extraordinario en 1931. Fue miembro del Comité Nacional del PSOE representando a las provincias vascongadas en 1919 y fue vocal de la Comisión Ejecutiva en 1918-1919, de 1921 a 1928 (aunque dimitió en 1924 por estar en desacuerdo con la política de inhibición ante la Dictadura de Primo de Rivera) y desde octubre de 1932 a abril de 1939. Estuvo exiliado en París por su participación en los tres movimientos de huelga general en los que estuvieron presentes las organizaciones socialistas: agosto de 1917, diciembre de 1930 y octubre de 1934. En agosto de 1930 formó parte con Fernando de los Ríos, ambos a título personal, del Pacto de San Sebastián firmado para derribar la monarquía. Al proclamarse la Segunda República fue nombrado Ministro de Hacienda del Gobierno Provisional (14 de abril a 16 de diciembre de 1931) y posteriormente Ministro de Obras Públicas en los Gobiernos constitucionales de Manuel Azaña (del 16 de diciembre de 1931 al 12 de septiembre 1933). En las elecciones generales de junio de 1931 fue candidato por Santa Cruz de Tenerife y por Vizcaya-capital siendo elegido diputado por esta última circunscripción, perteneciendo a la Diputación Permanente de las Cortes desde febrero de 1932 a diciembre de 1933. En las elecciones generales de noviembre de 1933 fue elegido diputado por Vizcaya-capital, formando parte de las Comisiones de Incompatibilidades, de Presupuesto, de Reglamento, de Hacienda y de la de Obras Públicas. Además perteneció a la Diputación Permanente de las Cortes (como titular de enero de 1934 a julio de 1935 y como suplente de julio de 1935 a marzo de 1936) y fue miembro del Consejo Ordenador de la Economía Nacional en mayo de 1934. En las elecciones generales de febrero de 1936 fue elegido diputado por Vizcaya-capital, formando parte de las Comisiones de Actas y Calidades, de Estatutos, de Obras Públicas, de Comunicaciones, Transportes y Obras Públicas y de la de Defensa Nacional. Durante la guerra civil fue ministro de Marina y Aire en los Gobiernos presididos por Francisco Largo Caballero desde el 4 de septiembre de 1936 al 17 de mayo de 1937 y ministro de Defensa en el primer Gobierno de Juan Negrín entre el 17 de mayo de 1937 y el 6 de abril de 1938. Además fue mimbro de la Diputación Permanente de las Cortes desde abril de 1936 a febrero de 1937, siendo reelegido de nuevo en octubre de 1938. A finales de ese año fue designado Embajador Plenipotenciario de la República Española para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de Chile, Aguirre Cerdá, y realizar un viaje de propaganda por varios países de América a favor de la causa de la República Española. Al terminar la guerra civil se encontraba en México, donde permaneció hasta su muerte con pequeños intervalos de residencia en Europa por actividades políticas o en Estados Unidos por problemas médicos. En México se hizo cargo del yate Vita, que transportaba bienes del patrimonio nacional haciendo entrega de los mismos a la Diputación Permanente de las Cortes reunida en París en julio de 1939. Ésta creó la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) para hacerse cargo de su administración. En 1946 participó en el II Congreso de la UGT representando a las Secciones de México y Kenadza (Argelia) y asistió al II Congreso del PSOE en el exilio como delegado de la Sección de Kenadza. En 1947 participó en la Asamblea de Delegados Departamentales del PSOE en el exilio, representando a las organizaciones socialistas de México y Argentina, a éstas últimas como suplente. Ese mismo año se trasladó a Francia y de allí a Inglaterra donde, tras entrevistarse con Gil Robles y Bevin en Londres, abogó por el entendimiento con los monárquicos frente a la dictadura de Franco. Fruto de estas conversaciones fue el Pacto de San Juan de Luz firmado en 1948 por el PSOE y la Confederación Española de Fuerzas Monárquicas, que resultó inoperante tras el acuerdo entre Juan de Borbón y Franco ese mismo año. En 1948 fue delegado al III Congreso del PSOE en el exilio por las Secciones de México, Buenos Aires (Argentina), Montevideo (Uruguay), Bogotá (Colombia), Londres (Inglaterra) y Kasserine (Túnez) siendo elegido en el mismo presidente de su Comisión Ejecutiva, desempeñando también la vicepresidencia de la Comisión Ejecutiva de la UGT desde su III Congreso en el exilio celebrado en 1949. En 1950, tras el ingreso de España en la ONU dimitió de ambos cargos regresando a México. Con posterioridad a su dimisión fue vocal efectivo del Comité Nacional del PSOE en el exilio desde 1952 a 1955 y del Comité Director desde 1955 hasta su fallecimiento en 1962 por la zona 13ª/14ª (México) asistiendo únicamente a las reuniones que este organismo celebró en agosto de 1955, agosto de 1958 y abril y agosto de 1961 durante esos años. También participó representando a la Sección de México en los siguientes Congresos del PSOE en el exilio: el V, el VI, el VII y el VIII celebrados en 1952, 1955, 1958 y 1961 respectivamente. En el VII Congreso del PSOE en 1958 fue delegado también por las Secciones de Montevideo y Buenos Aires y en el VIII Congreso del PSOE en 1961 por la Sección de Montevideo. En la UGT fue miembro del Consejo General de la UGT en el exilio desde 1956 a 1962. Falleció en México el 11 de febrero de 1962.
Una vez iniciada la Guerra Civil en julio de 1936 y tras el acantonamiento de los partidarios de la sublevación en el Alcázar de Toledo, una vez que se vio que el asedió al mismo sería largo, a mediados de agosto de 1936, los diferentes comités que se habían creado para organizar las fuerzas leales a la República se unieron creando el Comité de Milicias y Defensa de la Ciudad formado por representantes de las milicias, sindicatos, militares, políticos, civiles, etc. Tenía su sede en el edificio de Correos y Telégrafos y como presidente a Miguel Aguillaume Valdés. Todas las actividades o acciones debían llevar el visto bueno de este comité. Se organizó la vida en la ciudad controlando las numerosas fuerzas de milicias que llegaban desde Madrid y los pueblos de alrededor para participar en el asedio a la fortaleza.
Abogado, miembro de Izquierda Republicana y Gobernador Civil de Toledo durante los primeros meses de la Guerra Civil en sustitución de Manuel María González López, que tras producirse el golpe de estado se puso de parte del bando sublevado refugiándose en el Alcázar de Toledo. José de la Vega moriría en 1939 en un de los campos de refugiados creados por el gobierno francés, ante la llegada masiva de exiliados republicanos de España.
Entidad administrativa creada el 21 de julio de 1936 por el presidente de la Generalidad de Cataluña Lluís Companys bajo la presión ejercida por las centrales sindicales anarquistas C.N.T. y F.A.I. que habían capitalizado la lucha obrera en las calles de Barcelona consiguiendo doblegar a los militares sublevados contra la Segunda República Española y en el contexto de la Revolución Española de 1936.
En total, entre julio de 1936 y el 28 de diciembre del mismo año, se organizaron en Catalunya 151 columnas que agrupaban a un mínimo de 40.000 voluntarios. Y su composición ideológica refleja bien la fuerza que cada organización política y social tenía en la retaguardia. Así, Berger expone que el 43% de los milicianos y milicianos estaba afiliado a CNT y el 23% a el PSUC. El resto se dividen entre una fuerza considerable afiliada a ERC i Estat Català, otros al POUM, al Partit Sindicalista, al Partit Democràtic d' Esquerres, al Partit Federal Ibèric y al Partit Democràtic Federal. De hecho, solo 0,6% de los milicianos no tiene afiliación política o con las fuerzas armadas o de orden público.
Especialmente relevante también es el dato de que el 5% de estos milicianos provenían del propio Ejército y de fuerzas de Orden Público que, a pesar de que la Unidad de las Fuerzas Armadas en Catalunya había sido disuelta decidieron enrolarse en las Milicias Antifascistas para luchar contra el golpe de Estado.
Las milicias antifascistas lucharon durante once meses. Once meses en el que voluntarios con escasa formación militar resistieron las embestidas de un ejército regular y profesional. Resistieron como buenamente pudieron con la escasez de material y de crédito. A las carencias de una II República económicamente tocada, se suma que el único dinero que había estaba en el Banco de España y estaba controlado por un Gobierno central que veía con recelos su pérdida de poder político en el territorio catalán y aragonés.
A finales de 1936, sin embargo, todas las fuerzas políticas estaban de acuerdo en la necesidad de militarizar las milicias y tender hacia un Ejército más profesional y cualificado. Berger explica que la cúpula de todas las organizaciones, incluida de la CNT, estaban de acuerdo. Otra cosa es cómo fue recibida la noticia entre los propios milicianos. Era una medida lógica para tratar de ganar la guerra. Nacía así el Ejército Popular de Catalunya, que posteriormente sería integrado dentro del Ejército Popular de la República.
Los comités superiores de la CNT, que controlaban el CCMA, decidieron a mediados de agosto suprimir su funcionamiento, y sustituirlo por un gobierno de la Generalidad más fuerte, cosa que se anuncia el 27 de septiembre. Decidida la supresión del Consejo, se procedió a la negociación de la ampliación del gobierno de la Generalidad para incluir a todas las fuerzas antifascistas y sindicales. La idea era ganar eficacia y evitar la duplicidad de poderes. Finalmente el 1 de octubre de 1936 se auto disuelve, entre otros motivos, por una cierta estabilización de la situación a nivel institucional y la necesidad de reforzar el papel de gobierno de la Generalitat. Algunos representantes del Comité se integraron en el Gobierno de Cataluña.
La disolución del Comité Central de Milicias dejó a la Consejería de Defensa el control teórico sobre las milicias que actuaban en Cataluña, aunque estas continuaron disfrutando de una gran autonomía y siguieron escapando del control de las autoridades.
Anarquista español, fundador junto a Durruti del grupo Los Solitarios, al que se acusó de varios asesinatos e intentos de asesinato durante la monarquía de Alfonso XIII, incluido el del propio Rey, por lo que tuvieron que huir fuera de España. Regresó tras la proclamación de la República en 1931 integrándose en la Federación Anarquista Ibérica. Durante la misma participó en varios movimientos insurreccionales que fracasaron y por los que fue encarcelado brevemente. Tras el inicio de la Guerra Civil, participó de manera destacada en las luchas que tuvieron lugar en Barcelona y que llevaron a la derrota de los sublevados, tras lo cual llegó a ser uno de los principales dirigentes del recién creado Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, siendo encargado del Comité de Guerra del mismo donde tomó la iniciativa de crear las importantes industrias de guerra. A pesar de sus iniciales reticencias aceptó la entrada de la CNT en el Gobierno, siendo nombrado ministro de Justicia bajo la presidencia de Francisco Largo Caballero. Tras los sucesos de mayo de 1937 en Cataluña, en los que se enfrentaron grupos anarquistas, partidarios de la revolución, con el Gobierno de la República, la Generalidad de Cataluña, abandonó el Gobierno el 18 de mayo. Finalizada la Guerra Civil se exilió en México donde murió en 1986.