Jurista y político carlista, catedrático de Geografía Histórica en la Universidad de Zaragoza, de Derecho Romano en Valencia, de Derecho civil en Oviedo y de Historia del Derecho en la Universidad Central. También fue profesor de la Universidad literaria de Vitoria y de la Universidad carlista fundada en Oñate, ocupando el cargo de corregidor de Vizcaya. Privado de la cátedra de Zaragoza fue desterrado a Paris (1876-1877), donde “se dedicó a perfeccionar sus estudios en la carrera de Derecho”. Decano de Derecho en Oviedo y Madrid. Diputado al Congreso por Cervera de Pisuerga (Palencia) en varias legislaturas.
A partir del año 1891 hasta su muerte —salvo una sola legislatura— presidió la brillante Minoría carlista en la Cámara popular, representando al distrito mencionado en líneas anteriores, y en 7 de diciembre de 1899 Carlos VII le dio la Delegación de la Causa en sustitución del Marqués de Cerralbo.
El Correo Español fue un periódico carlista fundado en 1888 por el periodista Luis María de Llauder como órgano de la Comunión Tradicionalista y publicado hasta 1921. Fue impulsado, entre otros, por el marqués de Cerralbo. Tras la escisión integrista, el periódico desarrollaría un papel muy importante en la reorganización del carlismo.
Tras la desautorización de La Fe y la rebelión de El Siglo Futuro, el partido carlista quedó en Madrid sin órgano oficial, y aunque El Correo Catalán lo era oficioso, Don Carlos sintió la necesidad de llenar el vacío y encargó la creación de este periódico a Luis María de Llauder. El periódico vio por primera vez la luz el 26 de septiembre de 1888, y al frente de su primera plana publicaba una carta del caudillo carlista a Llauder.
Comenzó a imprimirse en la casa de Mariano Minuesa de los Ríos, en la calle de Miguel Servet. Joaquín Aranda, redactor de El Correo Español, relataría años después la escasez de personal y medios con que nacía el periódico.
Por fin quedaron organizadas redacción y administración, y se pudo empezar a publicar el nuevo periódico el 26 de Septiembre de 1888, con el título de El Correo Español.
En 1890 pasó la dirección a Juan Vázquez de Mella, que publicó durante varios años destacados artículos doctrinales sobre fueros, regionalismo y otras materias sociales, religiosas e históricas.
En 1896 Ricardo Hernández instaló una imprenta para servicio del periódico en la misma casa de la calle de la Concepción Jerónima, 15 y 17, en que estaba establecida la redacción del periódico; volvió dos años después a la primitiva imprenta, y en 1906 se editó en la de la Gaceta, de Victorino Prieto, cercana a la redacción, hasta que en 1910 el considerable aumento de tirada exigió una rotativa y se trasladó a la imprenta de Domingo Blanco, en espera de terminar la Casa de los Tradicionalistas y los talleres que los suscriptores y favorecedores del diario prepararon en la calle de Pizarro, donde se instalaría El Correo Español desde 1912.
En su primera época, fueron destacables sus cartas de Venecia, firmadas por Marcos Laguna (seudónimo de Francisco Melgar); las de Berlín y Nueva York, y la sección «Política suelta».
Publicó números extraordinarios dedicados a temas como la Semana Santa, fiestas carlistas como los Mártires de la Tradición, el descubrimiento de América o Luis XVI.
Cuando los sucesos de Badalona en 1900 el diario fue suspendido y se sustituyó durante dos meses por El Vigía Español. Más tarde se instaló en la finca llamada Casa de los Tradicionalistas, adquiriendo máquinas modernas para la época, rotativa de cuatro, seis y ocho páginas, linotipias y demás necesidades de un buen taller tipográfico.
El 4 de noviembre de 1905, día de San Carlos Borromeo (onomástica del pretendiente), el diario publicó en primera plana un homenaje a Don Carlos en el que denunciaba contundentemente la mala situación de España bajo el régimen liberal, por lo que el número fue denunciado y secuestrado por el gobierno, aunque finalmente se sobreseyó la causa en los tribunales.
Durante esta época Severino Aznar dirigió la página social del diario, la primera de tal índole que se publicó en España.
Con motivo de la Primera Guerra Mundial, realizó una campaña a favor de los Imperios Centrales para contrarrestar las simpatías por los Aliados del gobierno y garantizar la neutralidad de España en el conflicto. Gracias a ello el diario adquirió popularidad en Madrid y provincias, consiguiendo doblar la tirada. Durante varios años publicó «Hoja literaria», y luego «Los miércoles de El Correo Español
En 1919 el director Miguel Fernández siguió la escisión mellista y presentó su dimisión como director del periódico a Don Jaime, siendo destituidos todos los redactores mellistas. Sucederían en la dirección Melchor Ferrer y Arsenio de Izaga. El 30 de noviembre de 1921 cesó su publicación por orden de Don Jaime.
Arcipreste de LLanes (Asturias).
En 1997 se creó Aceralia Corporación Siderúrgica con motivo de la reorganización del grupo Corporación Siderúrgica Integral. Este grupo se formó tras la absorción por parte de la Empresa Nacional Siderúrgica Sociedad Anónima (Ensidesa), de Uninsa que la formaban la fábrica de Mieres, la Felguera y la de Veriña. Posteriormente, en el año 2002 se unió a luxemburguesa Arbed y la francesa Usinor bajo el nombre de Arcelor y siendo uno de los grupos siderúrgicos más grandes del mundo. En la actualidad se encuentra integrado dentro del conglomerado siderúrgico Mittal Steel, que después pasó a denominarse ArcelorMittal.